Hasta $8 millones cuesta diseñar la etiqueta de un vino premium
Quien diga que la imagen no importa y que lo único valioso es el interior, claramente no conoce el mundo del vino. Una industria tan sofisticada que ningún detalle puede quedar al azar, menos aún las etiquetas con las que se “visten” sus botellas.
Adiós a Europa
Si hace 20 años las viñas chilenas ponían mucho acento en la composición, en la década pasada se inició una verdadera revolución por conseguir etiquetas y embalajes únicos. “Durante muchos años el arquetipo fue Francia, con etiquetas que se caracterizan por mostrar un château, fondos oscuros y algo de rojo. Ahora la tendencia es buscar conceptos que se adecuen a los vinos del Nuevo Mundo, que es la categoría internacional de Chile”, señala Sergio Valderrama, diseñador y fundador de MV Diseños.



