Imagen que me marca
Una buena marca se explica y defiende sola, como dice Ronald Shakespear “una marca eficiente es aquella que se puede contar por teléfono”, en el fondo qué hace que tu trabajo sea “bueno”, es la pregunta del millón, acostumbro a autocriticarme regularmente, encontré en Norbeto Chavez una explicación muy acertada respecto de lo que es un buen diseñador de marcas y otro que no:
“…El defecto más grande es la falta de capacidad de definición tipológica y estilística. El diseñador suele equivocarse en detectar el tipo de signo adecuado, en el lenguaje adecuado a ese tipo. Entonces “des – identifica”. Aplica una especie de norma general para todos, porque no lo está localizando en el paradigma adecuado. Así sea muy moderno pero para una universidad o que sea muy dinámico pero que sea un centro cultural y no un logotipo de un grupo de rock. El error básico es justamente el identitario, no saber captar la identidad de la empresa o la organización, no entenderla bien. Entonces, si eso no lo han entendido, solo pueden acertar por casualidad…”
Ya son casi dos décadas de ejercicio profesional ininterrumpido, más de 50 empresas y más de 300 proyectos relacionados reflexiono sobre cuanto trabajo hay detrás de estas manifestaciones visuales, cuántas convesaciones con clientes, cuánta escucha, cuánta investigación, cuántas alegrías y penas, el tiempo no pasa en vano. Como le comentaba al Maestro John Moore, no me di cuenta que al desarrollar la Identidad marcaria de otros estaba esbozando mi propia identidad profesional, el portafolio también cuenta una historia, una historia sin palabras.
Te invito a dejar tus comentarios. Gracias
Para amplia la imagen pincha sobre ella.
























